Publicat el 03/10/2007
Catherine Zeta-Jones · Aaron Eckhart · Abigail Breslin · Director: Scott Hicks

La Warner se propuso aprovechar los flecos de atractivo que todavía le quedan a la “Zorra” Catherine Zeta-Jones y le buscó una película sin grandes complicaciones, que le permitiera estar permanentemente en pantalla, sin necesidad de hacer ninguna concesión en cuanto a la aureola de erotismo “light” que mantenía antes de su matrimonio con Michael
Douglas. Recuerden, entre varios ejemplos, las atrevidillas escenas de destape con el “Zorro” Banderas. Desde que Douglas la tomó para él, Catherine sigue siendo una bella señora, simplemente buena actriz, pero sin el “glamour” que la distinguía. Al parecer, éste (el glamour) tiene por contrato reservarlo para su absorbente marido.
Y ejecutivos de la Warner encontraron lo que buscaban en
una película alemana que tuvo mucho éxito hace 4 o 5 años. “Bueno, pues haremos un remake y la trasladaremos de Hamburgo a Nueva York”. Esto ya va siendo habitual en esta “casa”. Le presentaron el guión al marido, que dio su aprobación, haciendo una atinada observación: “Oigan que aquí Catherine tiene que ser una gran cocinera, y de esto no tiene idea”. Pero ella, buena esposa, estuvo de acuerdo en hacer unos días de práctica en un restaurante, y ahora
incluso sabe freírle un huevo a su marido si hace falta. Veamos que pasa con el resultado.
En un importante restaurante de Manhattan, Kate Armstrong es una señorita más que treintañera de carácter fuerte, jefa de cocina que en su vida no ha hecho otra cosa que esmerarse en los fogones, por lo que goza de un gran prestigio a pesar de que se atreve a enfrentarse con los clientes si le
critican algún plato. Muere su hermana de accidente y tiene que hacerse cargo de una sobrinita de 9 años. Está unos días que no puede ir al trabajo y la dueña contrata a Nick, un subjefe de cocina que casi sabe tanto como ella, sobre todo de la italiana.
Y ya tenemos el trio de protagonistas. Kate se encuentra de golpe con que no sabe como tiene que tratar a una niña, y con una relación que
echa chispas, porque empieza a enamorarse de su segundo pero cree que le quiere quitar el puesto.
Película del género que se considera romántico, chico y chica (ya no muy chicos, por cierto) se enamoran, tienen que tropezar con problemas y tienen que resolverlos. La cocina en que los dos (y luego los tres) se desenvuelven es también protagonista importante, pero yo diría que aquí el director no ha sabido encajarla (a la cocina y su conjunto), tan bien como en la película alemana. En los intérpretes normales, destaca el cocinero pseudoitaliano Aaron Eckhart, maduro y simpaticote. La Zeta Jones cumple en este papel “alimenticio” en su carrera, y nunca tan bien empleado el símil.

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