Los Oscar
1> CRASH, de Paul Hagis. Una pequeña obra de arte plasmando de forma coral, con multitud de personajes, el miedo existente en una ciudad enorme como Los Ángeles, con la desconfianza entre àrabes, afroamericanos, chinos y americanos después del 11-S y sus secuelas. Paul Hagis, nuevo en la dirección, logra una magnífica producción.
2> BROKEBACK MOUNTAIN, de Ang Lee. Película archicomentada y archipremiada últimamente. El drama de dos cowboys que caen en amor homosexual, en la América profunda de los años 70. Ellos mismos se horrorizan (uno más que otro), y esconden su amor año tras año, hasta que un final convencional lo termina. Particularmente encontré a faltar una mejor ligazón entre los acontecimientos. A mi entender le falta vaselina al engranaje, aunque admito que es una buena y valiente película.
3> MUNICH, de Steven Spielberg. En 1972, un comando palestino secuestró y ejecutó después once atletas israelitas en la ciudad olímpica de Munich. Golda Meir, la primera ministra del Gobierno judío, ordenó la localización y muerte de los instigadores del atentado y la película refleja cómo llevaron a cabo la misión los cinco patriotas israelitas elegidos, cada uno con su problema particular a cuestas. Asesinato sobre asesinato, terrorismo contra terrorismo. Spielberg es un experto en temas de este tipo y logra una película que califica como “mensaje de paz”, pero que ha levantado ampollas en los dos bandos.
4> BUENAS NOCHES Y BUENA SUERTE, de George Clooney. Si ustedes ven la película e ignoran sus circunstancias, les parecerá una historia de periodistas norteamericanos de los años 50 en lucha por un acontecimiento determinado, en este caso la “caza de brujas” del senador Mac Carthy, atacada por Ed Murrow. Chapeau para el director, que rodó la película en blanco y negro, siempre en interiores llenos de humo de tabaco y hombres en mangas de camisa fumando, como nos lo imaginamos por las películas de aquella época, aunque el interés de lo que ocurre sea muy relativo desde aquí.
5> TRUMAN CAPOTE, de Bennet Miller. No es una biografía, ya que trata únicamente de la manera en que Capote se involucró con dos delincuentes encarcelados y condenados a la horca por el asesinato de una familia, y escribió así su famosa novela-reportaje In cold blood (A sangre fría). Comienza algo aburrida pero va tomando entidad a medida que avanza. Su principal atractivo es la creación que hace Philip Seymour Hofman de la especial voz, manera de hablar y carácter extremo por ambos bandos del escritor periodista.




