Publicat el 26/09/2007
John Travolta · Nikky Blonsky · Michelle Pfeiffer · Queen Latifah · Zac Efron · Christopher Walken · Director: Adam Shankman

Empieza la película y un repartidor lanza un paquete de periódicos a la puerta de una casa. Baltimore, 13 de septiembre de 1962, se dice en la primera plana. Estamos situados en la ciudad más importante del pequeño estado de Maryland, en época y lugar que son claves en lo que se nos contará después. Y lo que se nos contará será un musical auténtico, trepidante, a ritmo de “twist” y de “simmy” que hacían furor en
aquella época. Salieron Hair ‘pelo’, Grease ‘brillantina’… pues después Hairspray ‘laca’. Veamos de que va.
Tracy Turnblad es una jovencita de cara ingenua y cuerpo pequeño y regordete, casi redondo, enamorada de un veinteañero cantante y bailarín que actua en un show de la cadena de televisión de la que es directora la pérfida y racista Velma. Tracy es la hija de un matrimonio
enamoradísimo, en el que su madre Divine no sale de casa por lo avergonzada que se siente por la opulencia de sus carnes, que se le desbordan. Tracy está loca por participar en el show musical de la cadena. Las circunstancias la ponen en contacto con amigos negros y aparece el problema racial, para ser tratado, digamos, musicalmente.
Les he hecho un pequeño esbozo del argumento, que no tiene gran importancia y sirve sólo como soporte, entre romántico y social, del espectáculo de cante y baile, con números excepcionales en interpretación y coreografía. No en vano el director ha sido el coreógrafo de numerosas películas. Aquí ha tomado por su cuenta una obra que ya fue película musical hace 20 años y después se ha representado en el teatro con singular éxito.
Shankman la ha magnificado. Y veamos las sorpresas que nos depara en las interpretaciones.
La primera es la debutante Nikky Blonsky. Debió resultar muy difícil encontrar una chica de las características físicas requeridas y que
cantara con tanto desparpajo, simpatía y calidad.
Después, John Travolta. Les costará reconocerlo, travestido en la madre gorda que termina también cantando y bailando al ritmo de su hija. Su transformación es inaudita y de su interpretación alguien piensa incluso en un Oscar.
No nos olvidemos de Michelle Pfeiffer, ya casi cincuentona, pero esbelta y bellísima, que apechuga
magníficamente con su papel de bruja odiosa para la pobre y redonda
Cenicienta.
Y finalmente, la majestuosa negra y rubia Queen Latifah, reina como su nombre en la comunidad negra. Con este director ya hizo Se montó la gorda. En Hairspray viene a hacer una especie de apología, como pretende la película, de la abundancia de carne en la mujer. Ella era antes un perfecto ejemplo, pero… ¿Cuántos kilos ha adelgazado, querida, admirada y hermosa
Queen?

Deixa un comentari