El amor es lo que tiene | La Clau -Revista gratuïta del Maresme
Publicat el 20/07/2005

INTERPRETACIÓN
Amanda Peet, Ashton Kutcher
DIRECCIÓN Niger Cole
DURADA 107 min
GÉNERO Romance / Comedia

El título original de este film es A lot like love, que podríamos traducir: Muy parecido al amor, y pienso que sería más adecuado a este híbrido El amor es lo que tiene, que no sabes a ciencia cierta lo que quiere significar. Porque de aquello se trata: algo que parece ser amor surge entre los protagonistas Emily y Oliver, y no acaba de definirse.
La referencia evidente es un clásico de este tipo de películas románticas: Cuando Harry encontró a Sally. Allí también el chico conoce a la chica casualmente, ligan pero no se enrollan, sino que quedan para volver a encontrarse si el destino lo dispone. Y el guión se pone a jugar describiendo la vida de los dos por separado, con multitud de ocasiones en que está a punto de ocurrir el suceso, y no se produce hasta no recuerdo cuanto tiempo y dos horas de película, en que el público, nervioso, grita ya: ¡que se encuentren! Y se besan y se van felices a comer perdices.
Ahora la cosa se ha modernizado. No hay restricciones sexuales y el idilio comienza donde antes terminaban. Emily y Oliver se encuentran en un avión. Ella acaba de romper con su novio, se cruzan las miradas y en los lavabos del aparato se produce el primer tet a tet, del que salen uno tras otro muy circunspectos y sin saber, ni siquiera como se llaman. Después coinciden varias veces casualmente, hasta que al fin, sentados en la mesa de un bar, Oliver le cuenta sus proyectos de estudiante recién graduado, pero como ella se hace la longuis, le da un número de teléfono para que le llame ¡al cabo de cinco años!
Transcurren tres, Emily rompe con otro novio y se le ocurre llamar al teléfono que ha permanecido en su agenda, total, otro encuentro y confidencias, que terminan también en la cama. Y así sucesivamente se van produciendo cruces que, en una película digamos normal, cada vez correspondería poner fin, pero no. Cuando él parece dispuesto, ella no lo ve claro, y viceversa. Se cuentan todas sus cosas sentimentales con otras parejas, como dos amigos íntimos, pero cada cual vuelve a lo suyo… hasta la próxima. Lógicamente, la cosa parece terminar como quiere todo el público, aunque, con las experiencias anteriores, vaya usted a saber.
Hay que decir que a la cosa le falta un poco de agilidad en los repetidos diálogos y encuentros de la pareja, pero la interpretación de ambos es deliciosa. Como se suele decir ahora, la química funciona perfectamente entre ellos. Amanda Peet no es precisamente una belleza deslumbrante ni una “tía buena”, pero ya está bien catalogada en el ranking de actrices. Ashton Kitcher me ha sorprendido por sugerente y expresivo.

 

On veure la pel·lícula

Deixa un comentari