Publicat el 18/04/2007
Judy Dench · Cate Blanchett · Andrew Simpson · Director: Richard Eyre

No es muy habitual que en las nominaciones a los Oscar figuren una candidata al premio como actriz principal y otra candidata de la misma película para el de mejor secundaria. En Diario de un escándalo ocurre esto, y no es ningún disparate ni mucho menos. En realidad, el disparate es, en todo caso, situar a Cate Blanchett en el apartado de secundaria. Podrían, desde luego, optar ambas a la estatuilla primera.
La Dench nació en 1934, o sea que cuenta ya 72 años y ha hecho grandes interpretaciones. Nos tiene acostumbrados a una imagen de señora, cuando no de reina, y no suele representar su edad. Aquí rompe el estereotipo. Incorpora el papel de Bárbara y se muestra envejecida en muchas imágenes en que la vemos bajita, regordeta y bastante abandonada de vestimenta. Cuando le conviene en el papel, se arregla, se maquilla y se pone zapatos de tacón, y entonces nos resulta más la que conocemos. Bárbara es una profesora veterana en un colegio estatal inglés, generalmente respetada y temida por su lengua irónica y mordaz. Es ella quien nos va relatando lo que ha escrito en su diario sobre su soledad y sensaciones, ocultando, sin embargo, el fondo de sus sentimientos porque, en realidad, ni ella misma los sospecha. Aparecerán poco a poco manteniendo al espectador en un suspense digno de Hitchcock para ver donde va a parar la cosa.
A la escuela se incorpora una nueva profesora de arte cerca de la cuarentena, Sheba, que tropieza con los difíciles alumnos (“chicos que esperan crecer un poco más para ser delincuentes o terroristas”, según definición de Bárbara). Ésta la defiende, salva la difícil situación para Sheba e inician una amistad que provoca una gran ilusión a la vieja profesora, que es lo que necesita, una buena amiga, según nos va informando. Sheba tiene una familia difícil con problemas que la atosigan, por lo que cae en la tentación de enrollarse con un alumno adolescente, de lo que casualmente se entera Bárbara, que tendría la obligación de informar a la dirección del colegio. Pero no lo hace. Prefiere que sea un secreto entre las dos mujeres.
Hasta aquí el planteamiento del problema, con algunas cuñas del humor británico. Luego seguirá el desarrollo que dará ocasión a las dos actrices a demostrar su valía interpretativa, en un melodrama de encontrados sentimientos y el desenlace, bastante lógico y no demasiado artificioso, bien resuelto por el director Richard Eyre. La película es inglesa y respira toda ella un acusado aire británico.
Digamos que la interpretación de las dos estrellas de la función es modélica. La Dench logrando ser sumamente expresiva a través de una actuación fría y contenida, lo que es muy difícil. Al contrario de Cate Blanchett, más de tipo emocional y extrovertido. Podemos añadir el descubrimiento de Andrew Simpson como el exacto alumno que aprovecha la ocasión.


En resumen, una película que va por cauces que ustedes probablemente no esperan, pero que resulta interesante, no sólo por la interpretación.

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