Publicat el 02/05/2007

Hugh Grant · Drew Barrymore · Harley Bennet · Brad Garre · Director: Marc Lawrence


Fui a ver esta película pensando que sería la mejor para comentarles dentro de la parrilla de esta semana, pero sin grandes esperanzas. ¿Hugh Grant? ¿Drew Barrymore? Un casi cincuentón y una treintañera… A bote pronto, no parece la pareja ideal. Bueno, será una historia romántica para pasar el rato, esperemos que no tenga demasiado edulcorante. Y sí, viene a ser eso, pero con sorpresas. La pareja tiene lo que ahora se llama “química”, o sea que la mezcla de los dos funciona. Y la historieta romántica de chico conoce chica, ligan, surgen problemas y los resuelven para un final feliz, es exactamente así, pero no resulta empalagosa ni mucho menos.
La música tiene una gran importancia en el buen desarrollo del film. En puridad, se trata de la historia del nacimiento de una canción. Alex Fletcher (Hugh Grant), una primerísima estrella musical de los años 80 (parece que inspirada en Andrew Ridgeley, de los Wham, reyes del pop en aquellas fechas), está en el declive de su carrera. Sólo hace suspirar a las veteranas marujas, pero los jóvenes apenas le recuerdan. Están todos por Cora Corman (Harley Bennet), que los lleva de calle con sus nuevas canciones, sus movimientos sensuales y sus exhibiciones anatómicas.
Y el representante de Alex (Brad Garrett, que no se comprende que Hugh le aceptara porque le ridiculiza en estatura), le plantea la cuestión que será la madre del cordero. Necesitan resurgir, y la estrella nueva, que es una antigua “fan” de Alex desde niña, le propone una actuación conjunta… pero tiene que hacerle en cuatro días una canción que le guste para el acontecimiento.
Alex ya no compone hace años. Vendrá a su apartamento Sophie (Drew Barrymore), que sustituye a la que venía a cuidar sus plantas, se mete en la conversación, pronuncia algunas frases que le gustan, él inicia al piano una nueva melodía, y empezará la historia, que todos sabemos como terminará, pero no nos imaginamos el divertido ni musical desarrollo.
Sorprende ante todo lo bien que canta y que actúa Hugh Grant y como se mueve al mismo tiempo, con unos golpes de pelvis fabulosos que prodiga (¡ni Elvis Presley, oiga!), aunque una vez lo quiere hacer tan fuerte que casi se rompe y tiene que disimular e irse a sentar. La voz, según reconoce en la promoción de la película, es fácil de corregir digitalmente, aunque también admite que en música es una negación absoluta. Un poco de humor inglés, evidentemente, porque él, lo mismo que Drew Barrymore, nos regalan una exhibición de pareja que se complementa deliciosamente, tanto cuando se conocen, como cuando discuten, se pelean, cantan… o se arrullan.


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