Fernando y Carolina | La Clau -Revista gratuïta del Maresme
Publicat el 31/05/2005

INTERPRETACIÓN
Sergio Assisi, Gabrielle Pession, Elio Pandolfi
DIRECCIÓN Lina Westmüller
DURADA 102 min
GÉNERO Comedia

Esta semana tocaba comentarles el último episodio de La Guerra de las Galaxias. Es magnífico en su estilo y no se lo pierdan si les gusta la serie. Tendrán que hacer cola y llevarse una buena provisión de palomitas. Pero dentro de su magnificencia, ya estoy un poco cansado de espadas de láser, personajes extraños y robots graciosos. Prometí comentarles una película italiana, ahora que tenemos tan pocas, y cumplo la promesa.
Creo que la mejor definición para Fernando y Carolina es que se trata de una comedia histórica bufa, o sea, sin tomarla demasiado en serio. El protagonista es Fernando I de Borbón, rey de Nápoles en la segunda mitad del siglo XVIII y parte del XIX. Tercer hijo de Carlos III, el rey español poseedor de una nariz considerable en muchos y famosos cuadros de la época. Y lo menciono porque la película hace constantes alusiones al tamaño del apéndice nasal de los Borbones. Incluso en el “casting” de la película, para el papel de Fernando asignado finalmente a Sergio Assisi, se tuvo muy en cuenta esta característica.
La película comienza con el rey anciano, debatiéndose, enfermo en la cama, pero negándose a recibir la extremaunción y mandando al diablo a sus nobles y al clero que le rodea. Tal abundancia de gestos y gritos es habitual en la comedia costumbrista italiana, y lo es también en esta película, aunque aquí sea de costumbres monárquicas.
El rey anciano recopila entonces su vida desde que tenía 18 años y ya llevaba varios en el trono en que le sentó Carlos III. No se preocupa del gobierno y sólo se divierte cazando y persiguiendo jovencitas o no tan jovencitas. Viene el momento de casarlo y su padre le asigna una de las hijas de la archiduquesa de Austria María Teresa, ambiciosa y dominante, que tiene cuatro. Como dos mueren de viruela, le toca la tercera, Maria Carolina, que de ninguna manera quiere por marido aquel narizota, como él tampoco la quiere a ella por gafe de viruela. Acabarán casándose, naturalmente, entre escenas de farsa con los embajadores y los obispos y una noche de bodas vodevilesca. La niña resulta después tan ambiciosa como su madre y Fernando, con un accidentado reinado de más de 60 años, se cansó de cortar cabezas.
Ha dirigido la película Lina Westmüller, que todavía se dedica a eso a pesar de que tiene casi 80 años, siempre en la cinematografía italiana. La acción constituye una feroz diatriba, con erotismo light pero movido, de la decadencia de las monarquías de la época, con sucesión de cuernos e intrigas maliciosas. Tomada de esta forma puede resultar aleccionadora.

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