Publicat el 22/09/2022

¿Cómo cambiar mi estado de ánimo en dos minutos?

 

A menudo desconocemos el potencial de nuestro cuerpo para gestionar nuestras emociones.

Normalmente queremos hacerlo desde nuestra mente: buscamos explicaciones, razonamos, positivizamos, etc., a menudo sin éxito. ¿Cuántas veces nos hemos dicho «Cálmate» sin conseguirlo, o hemos tratado de positivizar lo que sentimos pero terminamos sintiéndonos aún peor?

Por supuesto hay emociones y estados que pueden necesitar de consulta profesional. No obstante, podemos liberar multitud de pensamientos y emociones muy fácilmente en nuestro día a día conociendo mejor nuestro sistema nervioso.

 

Hoy quiero enseñarte varias formas muy sencillas de activar la inteligencia del cuerpo para mejorar tu estado de ánimo.

Cambia tu postura. Seguro que ya has observado que tu estado de ánimo incide en tu postura; lo que quizá no tengas tan presente es que también puedes modificar tu estado de ánimo mejorando tu postura.

Cuando sientas tristeza, miedo, angustia, estrés… evita contraer tu cuerpo y adoptar «posturas cerradas», encogidas o encorvadas, ya que retroalimentan esta emoción en tu sistema nervioso.

Adopta en cambio «posturas abiertas»: espalda recta, hombros abiertos y descansados y pies paralelos (nunca hacia afuera) durante uno o dos minutos y siente los cambios.

La psicóloga social Amy Cuddy recomienda la pose de la Mujer Maravilla: con las piernas ligeramente separadas, los brazos en la cintura y la mirada al frente. Acaba levantando brevemente los brazos en posición de victoria, como los deportistas cuando llegan a la meta.

Cuando estés preocupado, salta. No es broma, es una de las mejores formas de interrumpir el curso de los pensamientos repetitivos. Si eres de los que se quedan dándole vueltas a un tema, la próxima vez que algo te preocupe levántate, da tres saltos y nota qué efecto tiene en la preocupación: ¿de verdad sigue con la misma fuerza?.

Estírate. El cuerpo está hecho para moverse y permanecer amplio. Estar mucho tiempo sentados o en la misma posición hace que nuestro ánimo decaiga. Haz estiramientos frecuentes. Incluso si no puedes irte de tu puesto de trabajo, prueba esto: lleva simultáneamente y de forma suave tu barbilla hacia el pecho y tu ombligo hacia la columna durante unos segundos para tensar esta y activar incluso tu sistema nervioso. Tensa y destensa varias veces seguidas.

Activa tu vibración física. Aunque no puedas sentirla, hay una pequeña vibración continua en la columna que favorece el «reinicio» de emociones y pensamientos. Para estimularla, estira los brazos hacia adelante estando de pie, une las manos y entrecruza los dedos. Ahora lleva las manos hacia delante y detrás con un movimiento muy rápido y pequeño durante unos segundos (como si agitaras los dados dentro de las manos). Repítelo varias veces.

Ahora solo queda ponerlo en práctica en tu día a día y comparar el antes con el después: ¿cómo te sientes, igual o diferente?

 

Candela Poó. Consultora certificada de método holístico.
www.candelapoo.com

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