Publicat el 01/02/2006
Heath Ledger · Jake Gydenhaal · Michelle Williams · Anne Hathaway · Director: Ang Lee

Me siento incómodo de escribir sobre una película que está en la cresta de la ola, que parece lanzada a los Oscar, y tener que decir que a mí no me parece para tanto. Que me gustó más Crash, por ejemplo, estrenada la semana anterior. Pero bueno, comentémosla.
Brokebank Mountain tiene de admirable y de original el tema. Un amor homosexual entre dos personajes símbolo de la rudeza y virilidad en el cine, desarrollado en una época y en un ambiente totalmente adversos. O sea, dos cowboys en la América profunda de los años sesenta/setenta. El primer mérito podríamos decir que corresponde la autora de la novela, E. Annie Proulx. Pero claro, quien se ha atrevido a ponerla en imágenes ha sido Ang Lee después de que, según parece, fue rechazado por Gus Van Sant y Joel Schumacher, que ahora deben estar lamentándolo.
¿Ha conseguido Ang Lee una obra excepcional? Honestamente, a mí me parece que no. La película la podemos dividir en tres partes, como era clásico en el teatro de hace cien años. Introducción, desarrollo y desenlace. En el primer acto (¿?) se sitúa a Jack y Ennis, dos vaqueros jóvenes que encuentran trabajo de pastores de unos enormes rebaños de ovejas, cuidando de ellas todo un verano en los hermosos parajes montañeros. En lugar de cowboys se ven obligados a ser sheepboys. La soledad del paisaje y su propia soledad les impulsa un día a un amor que no pasa por zonas intermedias. Surge abruptamente, de forma inesperada. Después ellos mismos intentarán pararlo. No debe repetirse!, se dicen. Pero se les ha metido ya dentro y no podrán evitarlo, sobre todo Jack, que estaría dispuesto a todo, pero Ennis lo considera imposible.
Segundo acto. Entra la vida normal. Vuelven a la civilización, la que castiga sin piedad a lo que ha surgido entre ellos, y se sujetan al entorno. Ambos se casan, tienen hijos, pero ceden a la tentación y durante muchos años se van a pescar (¿?) juntos, aunque muy de vez en cuando. Un amor a escondidas, que hemos visto en muchas películas entre parejas heterosexuales. Los años pasan mezclados con todos los avatares, circunstancias y celos del desarrollo de la vida.
Y finalmente, el desenlace, que no comentaré, pero que a mi entender es demasiado acomodaticio y bastante sensiblero por mucho que se le quiera aplicar romanticismo.
Ang Lee se ha esforzado en demostrar que los dos héroes no tienen nada de mariquitas o afeminados. Son machistas (¿?), se pelean, reaccionan con violencia, incluso entre ellos mismos… pero al conjunto le falta ligazón, tal vez un montaje más fluido que lubrifique el paso de las sucesivas peripecias a través de los años. Después está la interpretación, basada principalmente en los dos personajes. A mí no me pareció nada excepcional, pero resulta que se apuntan como muy posibles candidatos al Oscar.

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